jueves, 31 de diciembre de 2020

Gracias por todo 2020

 


Andrea



Cuando nadie transita por la calle, se asoma por la ventana y muestra sus puntiagudos senos, su estrecha cadera, sus torneadas piernas y la diminuta ropa interior con la disimula su verga. Siempre espera llamar la atención de algún pimpollo. Su vida, desde que vive en el vecindario, transcurre en entre estilos, cortes y peinados, la compañía de su anciana madre, el puntual ruido de la moto de su macho al llegar y las travesuras de sus perros: Misterio y Tormenta.

Noticia del momento


 

En Plesiosaurio, la primera revista de minificción peruana y una de las publicaciones del género breve con mayor proyección en el ámbito hispanoamericano, pueden leer algunos microrrelatos de mi autoría o descargar la revista en este enlace:

https://revistaplesiosaurio.files.wordpress.com/.../plesi...

domingo, 27 de diciembre de 2020

Lo sabía


Sentado en la silla de hoja avanzaba sin saber adónde lo llevarían aquellas páginas violentas, rencorosas y zozobrantes.

Las leía porque la literatura lo hacía sentirse en el mundo sin mayor culpabilidad. Por momentos sentía que no tenía a la vista un punto final. Otras veces le parecía haberlo leído o escuchado a través de sus actos más comunes. Cada palabra era un monolito en medio de un territorio inhóspito.

Lo sabía todo. Tenía la prueba irrefutable no sólo de que el destino existe, sino que se cumpliría su voluntad al cerrar el libro sin prisa, al saborear el metal del arma y colocar el dedo en el gatillo y el silenciador contra sí mismo.

domingo, 20 de diciembre de 2020

Felices fiestas


Orígenes

 



Guía

Las leyes del Destino están escritas eternamente en un lugar en que los dioses pueden consultarlas. He aquí el origen de la guía telefónica.

El Caos

El estado primitivo del mundo es el Caos. Este, según los poetas, es una materia eterna, de forma vaga, indefinible, indescriptible, en que están confundidos los principios de todos los seres particulares. El Caos es, por así decirlo, al mismo tiempo una divinidad rudimentaria, capaz de reprimir toda manifestación pública enardecida a cualquier hora del Día o la Noche.

Los ciegos

Los ciegos decretos del Destino han hecho culpables a muchos mortales a pesar de su deseo de ser virtuosos; en este país, por ejemplo, los líderes sociales, no pueden sustraerse a su destino. Tan solo los negros presagios pueden entrever y revelar lo que está escrito en el libro de los Innombrables.

lunes, 14 de diciembre de 2020

Nativo digital


Todas las mañanas enciendo el computador. Escribo mi contraseña. Proceso la aplicación junto al servidor web y comienzo a navegar, realizo las conexiones bidireccionales o unidireccionales, síncronas o asíncronas con mis interlocutores generando o cediendo una respuesta; pero siempre sucede lo mismo, termino extraviado en la gran autopista de la información. 


Nota: Seleccionar texto a punto e desaparecer con el ratón.

Geri's game de Pixar : l'adaptation : Le joueur d'échecs


 

sábado, 12 de diciembre de 2020

Obituario

 


Tras leer todas las secciones temáticas del periódico, terminó en el recuento del contexto, la trascendencia pública y el significado de la vida del recién fallecido hombre que fuera antes de leer su propio obituario.


Otros(sin clasificar)


No perdiste a nadie, el que murió simplemente se nos adelantó, porque para allá vamos todos. Después de él sigues tú.



domingo, 6 de diciembre de 2020

Spoiler


Cuando el bombo de una batería me recordó los latidos de un corazón, ascendía por el estrecho pasillo un hombre que señalaba y hablaba de las relucientes estrellas del blues en blanco y negro colgadas de la pared. Para algunos, tal vez sus favoritos, tuvo palabras de admiración, menos al de rostro tallado en piedra, cuya foto estropeada, aparecía pegada junto a los demás cuadros por un pedazo de cinta azul. Tenía escrito un nombre: Hugh Lorry.

Después entró a la gran sala y se transformó rápidamente en un sensible tecladista y vocalista de jazz en la canción «Unchain my heart», su lirismo era más evidente que la historia misma que solfeaba. Pese a que la concurrencia permanecía en silencio, la escuchaba más con los pies que con la cabeza, por causa de la interacción de aquella voz y los instrumentos acompañantes en términos de progresión de acordes. Lejos estábamos de la cruda realidad de un amor perdido, de la crueldad policial en las calles o de la opresión generalizada en estos tiempos escabrosos.

Sin importarle nada, se abrió paso, una especie de genio médico, de tono irónico, satírico y poco convencional escoltado por un grupo médico listo a resolver todo lo misterioso, tras seguir una serie de pistas dejadas por todo tipo de enfermedades como un crimen en la sala de urgencias de aquella ficción médica. Era el doctor House con su carácter extravagante, su rebeldía y su falta de tacto con los pacientes y su unidad convertido en un ser notable, siempre tratando de evitar la relación con los pacientes, porque lo que le interesa por encima de todo, son aquellas enfermedades dignas de pinchar su intriga e interés. Valga decir aquí que es adicto tanto a los calmantes, como a decir lo que piensa de la manera más brusca y sincera posible.

Las partes instrumentales de la canción, marcadas con el bombo de la batería, retornaron como el latido en aumento de un corazón para anunciar que los médicos también se mueren o se internan en un psiquiátrico por causa de un extraño spoiler.

lunes, 30 de noviembre de 2020

Declaración

 


Declaración del leñador interrogado por el oficial de investigaciones

Fui yo, señor oficial, el que descubrió el cadáver. Esta mañana fui al otro lado del cerro para cortar unos chiminangos. ¿El lugar exacto? El cadáver se encontraba en un recodo de la carretera, donde hay un bosque de guadua.

El muerto estaba tendido de espalda con una profunda herida en el omoplato derecho. No corría sangre de la herida.

¿Si encontré algún arma u objeto alguno? No, en absoluto.

 

Declaración por un campesino del lugar interrogado por el mismo oficial

Señor, de seguro le digo que yo vi ayer al que apareció muerto hoy. Sí, lo vi rondando por el lugar, como en actitud de espera, me pareció después. Miraba debajo del sombrero que tenía puesto, como queriendo no ser reconocido.

¿El hombre? Más bien alto, blanco y cazcorvo. Pero mejor será no entrometerme en sus averiguaciones.

 

Declaración del informante interrogado por el mismo oficial

¿El hombre que reporté como malicioso por el caserío? Pues sí, me pareció sospechoso, como en plan de algo, quien sabe de qué. Lo cierto es que de la desviación de la carretera lo vi venir hasta acá. Recuerdo que miraba siempre hacia atrás, tal vez presentía que lo seguía. Ah, eso sí, lo vi caminar con cierta dificultad.

 

Declaración de una mujer interrogada por el mismo oficial

Sí, era yo a quién él esperaba. Él no era de por aquí, venía a visitarme desde el otro caserío, donde nos conocimos en una fiesta patronal. Nada sin importancia, era conocido de mi hermano, quien me lo presentó.

¿Algo personal? No podría asegurarlo, porque no hablé mucho con él, pues en negocios de hombre, nunca me entrometo. Sólo que tuvo un detalle conmigo ese día, me regaló una maceta de flores que había sobre la mesa en que departíamos, también… (los sollozos ahogaron sus últimas palabras).

 

declaración del hermano de la joven interrogado por el mismo oficial

El hombre se acercó a nuestra mesa, pues no había lugar para tomarse una cerveza. Claro que ya tenía varias entre pecho y espalda. No me importó que se sentara en la misma mesa de nosotros, total, ya nos íbamos del lugar. Fue cuando quiso ser deferente con mi hermana al darle un florero que no era suyo. Yo me negué a que mi hermana lo recibiera. Pero tanto insistió que yo mismo se lo recibí. Cuando fuimos a salir lo dejé en manos de la camarera y salimos a la calle. El hombre nos alcanzó y, en forma desafiante me gritó «¡Maricón, no te gustó o qué!». Mi hermana me cogió de la mano y seguimos nuestro camino abajo.

Declaración del dueño del ‘mesón de la negra’ interrogado por el mismo oficial

¿Cómo puede ser eso? En el Mesón de la Negra, nunca ha habido un incidente qué lamentar. La gente con sus tragos en la cabeza, se vuelve difícil; pero uno ya sabe cómo lidiar con ellos. Otro asunto es que se haya robado las flores plásticas…

En fin, las flores son hermosos jeroglíficos de la naturaleza con las que, a veces, cubrimos nuestra mezquindad. Y esa muchacha, es decir, mi hija, merece mejor cosa. 

sábado, 21 de noviembre de 2020

Son original

 


Qué importa quién soy, ni de dónde vengo ni adónde voy... canta el morocho de caminar empinado.

Va por la calle, al hombro su grabadora. No se detiene, ni pide permisito, todos le ven pasar.

De vestir multicolor, llama la atención. Para bailar el son no se necesita talento, sólo movimiento.

Una cáscara al suelo cayó. El pretencioso no la ve. Grabadora, pañoleta, gafas por el aire van con todo su bembé.

En el pavimento quedó el dolor y el negrito, coco seco, por más que se agarró, dejó demostrado su ritmo bien marcado.

domingo, 15 de noviembre de 2020

Arco de personajes


Expertos aconsejan tener en cuenta el  grado de visualidad  de las aficiones que elegimos para nuestros personajes, pues en cierta medida, tendrá consecuencias muy claras. Así, la afición al ajedrez proporciona una visual distinta a la afición de la natación. Pregúntese cada quien, qué es visualmente más atractivo, si un tablero con casillas blancas y negras o una piscina con gente en traje de baño y agua azul denso. Independiente de cualquier consideración, hay que pensar que todos los personajes deben tener prevista alguna clase de evolución. 

Por eso, es muy importante también las relaciones entre los personajes para definir su grado de afinidad. respecto de esto último, se espera casi siempre que víctima y victimario estén de acuerdo en si la acción final debe producirse mediante un rápido jaque mate o el lento ahogamiento.

domingo, 8 de noviembre de 2020

 


¡Ábrase ñero!

¡Ábrase!, ¿o quiere tropel conmigo?

Vos no sos, sino caspa, chucha y pecueca… ¡cachupe!

—¡Bien o qué!

—Aquí con éste bobolitro este que quiere dañarme el bisnes cuando quedamos ir miti, miti.

—Pana, a lo legal; usted sabe que el biyuyo es sagrado…

—Por eso es que les dan chumbimba, o les dejan su chamba; por sapos como vos.

—¿Usted cree que eso me da culillo?

—¡Hágale!

—¡Caminá que nos cogió la noche!

—Esperá a que yo arregle este chicharrón.

—¿Te vas a dejar dar pedal?

—Es que no es por eso, parce. Es porque el otro día lo vieron echarle los perros a la Mercedes.

—¡Qué va! Ella quiso que la entucara… qué vos con ella ni un tomemija.

—¡Uuuyyy, salao como el yupi; se le metió en la cocina.

—Y hablando de Roma…

—¡Dichosos los ojos!

—Quihubo, ¿para qué soy buena?

—Que te entucaste con este man.

—¡A mí no me vengan boletiar con ese man, que yo con ese, ni un pancacho!

—Sabe qué, pelada, no se las venga a dar de sana; que con los tres ha bacilao.

—¡Pues si algo, fue por biyuyo!

—Vea, pues, nos salió garosa.

—Claro, como todo lo del pobre es robado…

—¡Qué tragedia, un bacilón en lo que va!

—¡Sabe que, liste el chingue pa´l río, porque tiene más futuro una gallina en Ginebra!

Tocó hacele la vuelta mai.

—¡Guarde ese fierro, pelada! A mí no me mire rayadoooo.

sábado, 31 de octubre de 2020

Dulce venganza

 



Jack invitó a su fiesta de Halloween a Sally. La pequeña rubia lo pensó mucho, pues había dejado de hablarle por todas sus perversidades contra ella. De Jack, siempre se escucharon varias historias, todas coincidían en un encuentro suyo con el mismísimo Diablo que prometió no llevarse su alma para no correr riesgo alguno por sus diabluras.

La noche de la fiesta, los convidados después de desplazarse por la alfombra negra, fueron asentidos por Jack en la entrada del palacete, pese a llevar puestos sus horripilantes disfraces. Faltaba Sally, pero no era extraño porque a toda parte llegaba tarde.

Una hora antes de la fiesta, y sin haberse puesto su exclusivo disfraz, Jack se acordó de leer el número especial de la revista Variedades. Fue cuando apareció un vaporoso manto avanzando en el aire, seguido de un extraño gemido. Avanzó hacia Jack que, con una expresión de horror en el rostro, comenzó a temblar. Por primera vez sintió físico miedo al escuchar una voz cortante y fría: «Jack, hoy es el día de los muertooos…». El travieso muchacho ahogó un grito cuando se vio así mismo en una fotografía bajo un titular: «Aparece muerto un menor en extrañas circunstancias».

domingo, 25 de octubre de 2020

El apostador (Antitrama del cortometraje 036)

 


Una joven madre soltera llega a un banco para solicitar un crédito hipotecario para compra de vivienda. Espera como es debido para ser atendida varios minutos. Por el sistema interno se produce el anuncio del turno número K-23. Con la vista recorre el módulo de «Atención al cliente» hasta ubicar al asesor de proyectos financieros que la espera. Ante el empleado bancario se sienta y procede a sacar toda la documentación de rigor. El funcionario sin pronunciar palabra alguna, se toma su tiempo para sustraerse los restos de comida quedados en los dientes. Cuando termina, huele el palillo de madera antes de arrojarlo al piso. La mujer al advertir que el hombre la mira con más detenimiento del debido, le pasa los documentos exigidos, pero el empleado la detiene con un cortante «¡Espere!» tengo derecho a tomarme su café.

Al terminar el humeante café, hace un ademán para recibirle los documentos, pero decide levantarse de su escritorio, va hasta el fondo del módulo y le sale al paso a un compañero para reclamarle el dinero de la apuesta por el cuarto gol de Falcao con la selección. Cuando regresa, y antes de que la muchacha intente decirle algo, le pregunta si ha traído el formulario 036 de autorización para consulta de datos personales en bases de datos o archivos susceptibles de tratamiento por entidades de naturaleza pública o privada, las correspondientes copias autenticadas por la notaría 1, foliadas y legajadas. La muchacha con cara de satisfacción le confirma tener todo en regla. 

El hombre, observa los documentos con más detenimiento. Mira a la joven y una sonrisa socarrona se dibuja en su cara grasosa y cicatrizada por el acné.  Hace una pausa en la revisión y con un dedo se saca el último residuo de comida y se lo come. Sigue con el análisis exhaustivo de la documentación. Más seguro que nunca de su decisión, lanzar la documentación sobre el escritorio y comienza de forma airada a increpar a la desconcertada mujer por haberle hecho perder tiempo a pesar de haberle dado las instrucciones precisas. El empleado comenzó a reír mientras se alejaba. Parecía feliz de verse avanzando hacia la salida. Un sudor frío recorrió su cuerpo al verse encañonado por un desconocido. Eran las 12:00 del día, era justo la hora que marcaba su reloj tatuado en el cuello.

036

 


martes, 13 de octubre de 2020

Sentimiento de culpa

 


A mi edad tomo café negro una vez al día. Desde luego que, hay momentos del día a día que me provoca un tinto, pero que no sea muy en la tarde, porque si me lo tomo, al igual que las bebidas oscuras y azucaradas, me produce insomnio. Por eso el café lo prefiero mezclado con leche; más leche que café, por supuesto. Ayer, me encontré con mi masajista, estaba más bella que de costumbre, aunque no es su obligación. Tantos días acariciando la idea de echarle flores más de las que puedo con mi mirada... Por eso, la invité a un café capuchino porque sé que le gusta, como a mí el «café con aroma de mujer». Platicamos durante horas, es tan agradable tenerla cerca hablando de terapias alternativas, de tratamientos naturales, de yoga, de técnicas de relajación y de meditación… de mis proyectos personales y de mis causas y azares; en fin, de todo un poco hasta que nos llegó el momento de despedirnos, de los buenos deseos y de estar en contacto. Desde entonces no duermo por estar pensando en la cucharadita de polvo de quereme que no coloqué en su café.

domingo, 4 de octubre de 2020

Daño colateral

Compró un reloj digital porque aborrecía los imprecisos relojes analógicos. Durante horas seguía el eterno conteo en formato de veinticuatro horas. A los pocas semanas el reloj se detuvo y él no tuvo como matar el tiempo.

lunes, 14 de septiembre de 2020

El rostro

Quiso apartarse de los problemas. Después de mucho pensarlo se propuso desaparecer, pero tenía el rostro más conocido del mundo.

martes, 8 de septiembre de 2020

Gracia natural


Voló encima de ella, igual que un ave rapaz, observándola en sus más secretos lugares. Ella, apenas un ave aprendiendo a volar, deseó en lo profundo de su ser que su cuerpo resultara vencido, a pesar de su gracia natural. 

Se vio caer del sauce llorón contra un afilado puñal en la hierba. Gimió algo dulce, pero brutal. Un perfume de flores salvajes lo inundó todo. Fue cuando una garra, prensándola por el cuello y estrechándola toda contra él le puso su fuerza de fuego en la entrepierna y la elevó del suelo para salir huyendo, allá en la esquina de su despertar.

jueves, 27 de agosto de 2020

Los ojos del misterio

 



Será un día muy largo.

Me duelen los pies. No creo que pueda caminar más. Si hubiese un pueblo cerca...

No podemos ir a ningún pueblo.

Sí, es cierto, pero si hay un pueblo es porque hay colonos por los alrededores.

Oye, Roy, todo está muy silencioso por estas colinas.

No te preocupes, por estos parajes el silencio es el grito más fuerte.

Vamos, sigamos caminando, pronto oscurecerá.

La noche tiene revelaciones que el día ignora. Hay que mirar a los ojos del misterio.

...

Roy miró a Bob. Uno de los aguaciles estaba inclinado sobre él. Roy escuchó que se volvía hacia el hombre que estaba a su lado y le decía:

Está muerto. 

Entonces Roy comenzó a reir. Lo hacía con histeria, y por su cara corrían sucias y cálidas sus lágrimas.

martes, 18 de agosto de 2020

El caminante

 

Edward Much


Una noche de agosto, un hombre llamado Leonardo sale a caminar, como lo ha hecho los últimos diez años de su vida. Cuando está a punto de llegar a su casa, es interceptado por la luz y la sirena de una patrulla policial. Desde un parlante una voz metálica lo increpa y lo obliga a levantar las manos, con la amenaza de disparar si no obedece. Acto seguido sigue un interrogatorio donde nos enteramos de que Leonardo no tiene televisión, es soltero y es escritor —a cuya respuesta el policía escribe: «Sin profesión alguna»—, sólo camina de noche por el placer de hacerlo. 

Leonardo es obligado a subir a la patrulla. Ante su pregunta de a dónde lo conducen, obtiene la única respuesta proporcionada por el representante de la Ley: «Al psiquiátrico, pues eres una amenaza para la sociedad que basa el bienestar de la comunidad en tener una o varias televisiones planas, gozar de una persiana de programas favoritos y permanecer atado a unos audífonos con el propósito de hacer del olvido y la ignorancia una forma fácil de felicidad.

martes, 4 de agosto de 2020

Entre canciones y frases


Escribe de noche a pesar de que la luna tiene las manos frías, lo cual es tan misterioso como un gato mirándola en silencio porque no se fía de su memoria.

domingo, 12 de julio de 2020

Dos caras



La princesa tenía dos caras: una para el mundo y otra en privado. La última le agradaba más porque podía confesar sus intimidades en público.

domingo, 5 de julio de 2020

Eclipsada

La vasta ventana soportaba los rayos del sol, que la hacían sentirse esplendorosa y única como ninguna otra dentro de la parcelación campestre. Con el paso de las horas, del terso azul, fueron apareciendo negros presagios por el paso apremiante de densas nubes. Fue inevitable que aquella lumbrera dejara de captar la luz y de tener el interior iluminado de la villa. Gruesas gotas de agua lluvia cayeron con violencia sobre su cristal, centro de atención de los jardines ornamentales aledaños. La ventana a punto de desfallecer, se quiso asegurar de las paredes que la resguardaban, pero no logró hacerlo; por tanto, pensó que era inevitable ser objeto de las murmuraciones de las recelosas ventanas que, por mucho que lo intentaban, nunca podrían tener el ornamento que su creador le había conferido. En cuestión de segundos, se sintió sucia. Muchas ventanas, las más cercanas, convinieron que, por verse así, había perdido la capacidad de traslucir el mundo de afuera para sus dueños, pues desde hacía tiempo estaba manchada, víctima de un vaho que no era el suyo.


sábado, 27 de junio de 2020

Reto



Muchos años después, cuando quiso escribir su autobiografía, recordó que tenía la rara virtud de no existir por completo.

Descenso


 
Se les dio permiso para descender con sus cantos y callar al reguetonero de aspecto ceniciento de al lado. Los querubines se unieron al grotesco ritual. 

sábado, 20 de junio de 2020

Crepitar de máquinas



Anuncio:

La revista Brevilla ha publicado mi minicuento Crepitar de máquinas en su nueva edición "Brevirus". Página 88.

Lo pueden encontrar en:



Yo


Se acercó al espejo de los enigmas. Otro lo observaba. ¿Era el mismo que lo seguía siempre? Acabó por descubrirlo, era su yo como un sano elogio a la humildad.

domingo, 14 de junio de 2020

Destinos


Semblanza

Cuando quiso escribir su autobiografía, su memoria resultó poco fiable y el lenguaje que utilizó fue un sendero de trampas en las que cayó.

Novela

Cuando el destino comenzó a seguirlo, se ocultó debajo de las rocas. Pereció bajo ellas.


Finalidad

Después de muerto Malostratos; su viuda, convocó a sus deudos, porque el destino jamás liquidó sus cuentas.


Estoque

No solo era el verdugo, sino el hombre que terminaría colgado de su misma soga.


sábado, 6 de junio de 2020

Reescritura


Durante años, permaneció en silencio aguardando el día. Tal vez por eso, nunca perdió la esperanza de sentirse entre mis manos acariciadoras. Pero debió esperar unos días más; a que cesara este continuo agite de personajes que van y vienen, que entran y salen sin más.

Hoy, al caer las últimas sombras del día, o después de la opresión sentida en las desoladas y concurridas calles de la ciudad frecuentadas, Una lágrima y una estrella, de Darshan Singh, se desplegó ante mi como nueva revelación:


"Cuando pienso en la palabra escrita, mi mente se remonta al día en que Baují (mi padre), tomó mi pequeñita manos entre sus grandes y poderosos dedos y me enseñó como coger y rodar un cálamo por sobre una tablilla de madera (...) y así aprendiera el arte de la caligrafía. Eso era por allá en 1926. Ese mismo año, armándome de valor junté mis manos, para pedirle al gran Hazur Bada Sawan Singh de Beas que me bendijera con el don del Verbo (palabra), el mismo don que le había otorgado a mi Baují". 
 

Una vez leídos los poemas místicos de Darshan Singh pasaron a ser mi oportunidad de volver sobre lo escrito en el marco de la secuencia de sus páginas para convertirlos en haikus:

A cada paso,

más y más los viajeros,

la caravana


Abraza e irradia

tan solo al principio

aquel girasol


Los desolados

senderos otoñales

se acordonaron

 

Granos de arena

relucientes espejos

en el desierto


Ávidos ojos

cuando danza el vino

en toda copa

 

¡Oh!, ¿cómo dejar

la botella y la copa

en primavera?

 

Jarra tras jarra

el escanciador tasa

sobre la mesa


Del salteador de

caminos se amparó,

menos del guía

 

Esta es la noche

que no tiene amanecer

tenso corazón


Pasa la noche

y alborea el día, hay rocío

en cada acero

 


domingo, 31 de mayo de 2020

Promesas

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La novia


Las promesas son compromisos asumidos. Él se quedó helado.


¿Tiene algo qué decir?

Con esta mano aliviaré tus penas; tu copa jamás estará vacía, pues yo seré tu vino; con esta vela guiaré tus pasos en la  oscuridad. Con este anillo me ahorco el dedo.

Sugerencia 

No tienes que prometerme la luna... Me bastaría si sólo estuvieras conmigo un rato en Claro de luna.

Optimismo

-¿Nos volveremos a ver?
-Seguro, pero si me buscas.

Suspenso

Había permanecido en la sombra, esperando, sin prisa, a que alguna fuerza lo trajese de nuevo al mundo de los vivos. Pero nada tiene tanta fuerza como una promesa incumplida.

domingo, 24 de mayo de 2020

Destierrro

Google

A los seis años de edad me inicié en el mundo de la separación y el divorcio: soy la hija de dos distraídos que después de veinte años de convivencia olvidaron la promesa: “Para toda la vida”; Así crecí, con el dolor inmenso que siente una hija al ver llorar a sus padres.

De niña le tenía miedo a las arañas y a las inyecciones, pero ahora sé que en la vida hay cosas más aterradoras como el castigo que confiere el tiempo con el olvido. También anhelé crecer junto a una mascota, quizá un perro o un gato hubieran ablandado, en algo, este carácter tan esquivo e introvertido mío.

Dejé de vivir en esta ciudad hace quince años con la promesa boba de regresar en tres: así entendí que lejos está el destino de las pretensiones personales.

domingo, 10 de mayo de 2020

De película

Google

Historia

Su vida comenzó a rodar, escena a escena, hasta que se dio cuenta que en la pantalla no hay lugar donde ocultarse.

Guión


Contrató un grafómano experto en llenar páginas en blanco tan rápido como saber teclear. Pero en los guiones para películas cortan una y otra vez. La historia de su vida quedó en suspenso.

Cineasta

Durante días vio las nuevas producciones cinematográficas para acceder a mundos nuevos, y suplantar a otros seres humanos en principio extraños, pero en el fondo resultaron siendo como él.

sábado, 2 de mayo de 2020

Día 44

Google
Hoy salí para que alguien me hiciera el correspondiente "arreglo floral". Me hice cortar el cabello. Por ello, llegué con menos pesos de conciencia; más querido, según mi esposa. Mis hijos no notaron la transformación de su papá. Son tan detallistas.

El protagonista



domingo, 26 de abril de 2020

Don Gallo


Gallo Claudio

Cada mañana, nadie sabe desde cuándo, este guachimán se pavonea cuando sale a caminar. Con su quiquiriquí particular, anda por el centro de la calle, y de vez en cuando, inspecciona los antejardines hasta dar la vuelta por el barrio. Don gallo, a secas, porque no tiene otro mote, ni parece tener dueño, pues nadie lo reclama ni trata de encausarlo hacia su corral. 

Como dije, en su recorrido nada silencioso, pues se anuncia despertando a los que aún están dormidos con un sonido continuado y melodioso; canto con que opaca, si es que los deja escuchar, a los sonidos estridentes de algunos insectos, como los saltamontes, los grillos y las cigarras. Ninguno de éstos le teme, eso sería lo normal, pero, don gallo es muy particular, es toda una excentricidad, pues en lugar de picotearlos, ignora aquella concurrencia apostada a lado y lado para verlo pasar. No le hacen la venia, porque eso sí sería fatal en estos tiempos de tanto virulento suelto por acá.

Hay días que don gallo, tiene días de lunático, pues sale hacer su recorrido matinal sin fijarse en sus plumas rebeldes, que a su paso, dejan la sensación de tener su plumaje achilado gracias a un intruso que busca dejarlo en vergüenza dentro del corral. Pero él, como todo gallo caripambo, no digo que, como buen gallo, porque asegurarlo sería el vil mentir, busca de todas maneras salir adelante sin ningún achante, porque para él, no hay muchacha que se resista a correr adelante cuando el vanidoso sin más ni más busca admirar sus piernas, pues la hay delicadas, compasivas, morenas, blancas, velludas, rellenitas, delgadas, musculosas, muy juntas, por tocarse en los tornillos, o separadas, al palparse arriba de los muslos. De eso sí sabe don gallo, como del recorrer las calles todavía sombreadas y perfumadas por el nuevo amanecer.

Ya basta de decir, aunque bueno es contar de don gallo cuando sale a chicanear, para liberar sus buenos y malos hábitos, sin importarle el qué dirán.


(Como no se trata de cualquier gallo, y más si es verdadero, me comprometo a tomarle una selfie al verdadero gallo, que suele rondar mi calle sin temor a que le echen mano, o tal vez no lo hagan por viejo y cariseco).

Del Diccionario de colombianismos, editado por el Instituto Caro y Cuervo, hemos extraídos los siguientes sustantivos: achilado, bullaranga, guachimán, caipambo, chicanear.

Reseña literaria

Cava de minificciones, José Manuel Ortiz Soto. Bogotá: El Taller Blanco Ediciones. 2020. 86 p.

Brevilla (@RevistaBrevilla) | Twitter

Cava es la denominación que se le otorga a los vinos espumosos elaborados por medios tradicionales. El regalo que nos hace el prolífico médico y escritor mexicano Ortiz Soto, es una sobria recopilación de sus mejores cosechas escritas entre los años 2012 a 2017. Y como si fuera poco, se desprende de su Reserva personal para cerrar este libro escrito con tinta electrónica para cohabitar en el mundo 2.0

En otras palabras, estamos hablando de breves historias agrupadas, pero con autonomía propia, entre ellas: «No estar en un laberinto», «Pistas», «Intuición femenina», «Capitulación», «Desembarco», «El coyote», «Caballero andante», «Bandeja de plata», «Objeto sexual», «Vocación», «Hicieron el amor toda la tarde», «Juicio», entre otras minificciones para ser leídas en soporte digital.

Para el caso, y según los preceptos de la narrativa breve, nos encontramos con una variedad de microrrelatos finos que, por su dulzor, finura y cuerpo, el lector no podrá contenerse ante el arte súbito y preciso porque a decir de este historiador de historias ninguno podrá decir: «de esta historia no beberé». Valga decir, que los minicuentos aquí agrupados bajo la etiqueta de la escritura mínima, son igual al vino, pues en la medida que se leen, aumentan la expectativa en su propio espacio ficcional; pero cuidado, si padeces de ligerezas, mejor consulta con el médico, porque no se trata de eso, sino de ser atemperado ante la presencia de ciertos síntomas propios del considerado cuarto género literario narrativo, tales como la intertextualidad, la ironía, el sarcasmo, la cotidianidad inmersa en sus personajes, los giros imprevistos y otros componentes más. En últimas, elegir entre los textos madurados por el tiempo no son la mejor opción, es más saludable quedarse con toda la cosecha porque hacen provecho al cerebro en estos convulsos tiempos, donde los lectores disponemos de mucha información y poco tiempo para leer. Saber narrar es propio de quien escribe minificciones, y más, cuando con buena tinta oculta en cada palabra una historia.