miércoles, 18 de mayo de 2022

De Antología



Revista Brevilla
tiene el agrado de presentar «Tigres para Juan. Homenaje a Juan A. Epple», antología de microrrelatos que reúne a 141 autoras y autores de las Américas, Europa, Australia y Nueva Zelanda.

Nuestros agradecimientos a quienes confiaron e hicieron posible esta maravillosa selección, escritoras y escritores de muchos países que aún creen en la literatura como un arma cargada de futuro, parafraseando a Celaya.

Gracias a la Revista Brevilla por incluir un texto de mi autoría.

DESCARGA, AQUÍ:

sábado, 14 de mayo de 2022

El Charro

 


Con estilo extremadamente emocional, el charro interpretó aquellas canciones rancheras de compases rápidos y lentos. Entre tequilas, pasó del romance feliz a los amores no correspondidos, de los caballos legendarios a las tragedias amorosas contadas en las cantinas. Delante de aquella multitud con botella en mano, los balazos quemaron su cuerpo, pero eso no fue nada, fueron los recuerdos amargos de su vida los que se encargaron de ultimarlo.

domingo, 8 de mayo de 2022

Confesión inesperada

 


Solo coincidíamos en el bus antes de la aurora para ir a la universidad. Resaltaban su figura los vestidos ajustados y las faldas atrevidas. Al abordar el vehículo, en cuestión de minutos el cansancio y el trasnocho la vencían. Incapaz de hacer lo mismo cuidaba de su sueño, y con suma complacencia, seguía el movimiento de sus pechos a punto de desbordarse de su profundo escote. Igual me ocurría cuando fijaba mis ojos en sus piernas cortas y bien torneadas en las continuas rumbas a las que asistía en algún lugar y calle nocturnal. Pasaba saliva cuando sus piernas se abrían permitiéndole el paso a mis dedos exploradores debajo de su diminuta tanga. En su estado de desamparo la comencé a besar, le inundé con mi lengua su boca mientras mis dedos sabían lo que hacían hasta hacerla estremecer en su placentera agonía.

Fuimos los mejores compañeros: donde estaba el uno, no podía faltar el otro; aunque nunca hubo para mí una tocadita, me dijo al despedirse después de nuestra graduación.

sábado, 30 de abril de 2022

Ilusiones


                                


—¡Hola!

—Hola… Creo que me he equivocado porque el otro día hablé con una señora por teléfono acerca del…

—Alquiler.

—Sí, exacto.

—Eso fue con la dueña…

—Ya veo.

—Ajá, ella salió de viaje. Yo estoy a cargo mientras ella regresa. Pero si quieres ver el apartaestudio solo tienes que seguir.

—Muy formal de tu parte.

—Sigue, sigue.

—Gracias.

—Esta es la salita, la cocineta, el baño…

—Me parecen muy bien.

—Aquí está la habitación. Solo que habría que retirar algunas cosas mías como la lámpara y aquellas litografías de Eric Clapton, Tracy Chapman y de Albert Camus siempre incapaz de exhibir su cigarrillo. Lo demás se queda.

—¿Incluyendo aquel tubo?

—¿Cuál tubo?

—El que creo que está colocado para la cortina.

—¡Ah, sí! Desde luego que no me lo llevo.

—Bien, me parece que todo está bien. Me gusta.

—De verdad que es el apartaestudio ideal si quieres estar cerca de todo. Yo me regresara, pero no puedo por cuestiones de trabajo. De plata, inclusive. La dueña en cambio, vive viajando: CDMX, Cancún, Salamanca… ¿Comprendes? Pero dime, ¿Eres de por aquí? ¿conocías Los Guaduales?

—¿Los Guaduales? No, vine por recomendación de un amigo cuando le pregunté por un lugar para vivir. Pero lo que estoy viendo, me gusta; quiero decir, me gustó.

—Pues date cuenta que Los Guaduales está a pocas cuadras de la Terminal donde puedes tomar el transporte articulado y en cuestión de minutos estarás en donde quieras ir.

El joven se vio entre muchos jóvenes esperando en bus de la Ruta E21.

—Por otra parte, de aquí puedes ir a la Unidad Deportiva donde podrás ejercitarte: trotar, montar en bici…

El muchacho se avistó trotando en la extensa zona verde y recreando la vista ante el pasar de un grupo de sonrientes muchachas.

—Si lo que deseas es irte a sentarte al aire libre saboreando un capuchino o si quieres ir a cine encontrarás la Cinemateca… Te recomiendo las películas de directores independientes.

El barbilampiño se descubrió comiendo crispetas mientras leía las carteleras del día.

—O si tienes que ir a un supermercado, Plaza Mayor te está esperando.

El joven se descubrió mirando con el rabillo del ojo los productos alimenticios bajos en grasas saturadas.

—Pero si lo que realmente te gusta es ir de compras de antigüedades, obras de arte, tomarte un café o degustar una deliciosa lulada o un buen champús, debes ir al barrio San Antonio del Cali Viejo que nunca se fue. En fin, todo está al alcance de tus posibilidades. En general, Los Guaduales es un lugar muy tranquilo… cerca de todo… Entonces, qué opinas del apartaestudio, del sector…

¿Me estás escuchando? ¿Estás como lejos de aquí?

—¡No; sí, sí, claro! Todo me parece perfecto. Solo tengo que pensarlo bien y te llamo. ¿Te parece?

—Sí, claro. Cómo gustes. Chao.

—Chao, gracias por todo.

El joven buscó la salida. Se sentía a gusto con el lugar. Pero le había dicho a la joven encargada que lo pensaría. Y en el acto así fue.

Caminó con ella en una ascendente calle del barrio San Antonio y fueron a tomándose un masato acompañado de un caliente pandebono. 

Mientras caminaba para salir del conjunto cerrado, le vinieron otras imagenes esta vez, montando en una bicicleta Monark antigua llevando a la joven sobre la barra. Al llegar a la recepción del conjunto cerrado, se vio robándole las palomitas de maíz a la muchacha, y ella, haciendo lo mismo entre risas al entrar a La Tertulia. Después se detuvo, porque la muchacha lo sujetó de un brazo para que la siguiera a Papaya, una tienda de ropa femenina, mientras él quería entrar a Julius. Las imágenes seguían reproduciéndose en su cabeza a ritmo acelerado junto a la joven, las retratos pasaban de dieciocho a treinta fotogramas por segundo: En el supermercado, en el bus articulado del MIO, en Macondo Café; en fin, por todos los lugares que confluían con el conjunto cerrado Los Guaduales. Es más, se vio dándole un suave y prolongado beso a la muchacha en el Parque de los Poetas.

Todas esas imágenes que pasaron por su cabeza se devolvieron cuando llamó a la puerta del apartaestudio. Esperó impaciente, por instantes sonriente.

—¡Hola!

—Hola. ¿Olvidaste algo?

—Que, que, quería saber si, si, si tienes novio.

—Sí, por supuesto que tengo novio —respondió la muchacha con cara de extrañeza.

—Ah, bueno. Eso quería saber.

La joven, sin comprender nada, cerró la puerta.

sábado, 23 de abril de 2022

La letra de la ley



En una publicación oficial anunciaron su demolición.

Un policía de risa socarrona y un tembloroso juez se encargaron del puntillazo final.

Pronto, una multitud se aglomeró pidiendo a grandes voces que se dejara sin efecto la orden judicial.

Voces, empujones, gritos, golpes que iban y venían, conjuraron el discurso apaciguador de los ediles y del burgomaestre. 

¡Ni por el putas cederemos!

Dicho así, y tras leve silencio, los manifestantes se fundieron en un solo cuerpo dentro de un auténtico espejismo.

sábado, 16 de abril de 2022

Solo eso


Tomas un bus para ir al banco. Eres un extraño allí. Un cualquiera encargado de repartir los Estados de Cuenta. Eres un arrancado, te lo hacen saber con sus gestos, con su indiferencia cuando les hablas, con sus modales; ellas con sus cirugías estéticas y esos manes con su metrosexualidad. Eres un pobre güevón, que hace las veces de mesero en el bar donde ellos celebran sus éxitos cada quincena.

Fue un día como todos. Te duermes en el bus de regreso a tu pocilga. Despiertas. No puedes dormir con esa rabia que llevas dentro. Qué solo un enfermo hace eso, dice la prensa hablada al referirse a una masacre en una sucursal bancaria. Todo es un invento, lo sabes, te lo confirma la tibieza de la pistola entre tus ropas.

La modelo



Siempre se ha dicho que es muy ocupada y que no saca tiempo, sino, para su trabajo; nunca olvida que representa a una reconocida de marca de fábrica.