Era
demasiado tarde para reencontrarnos. Lo comprendimos desde la primera mirada.
Ya no había nada que reencontrar porque el único motivo por el que lo dejé era
porque no éramos pareja.
Era
demasiado tarde para reencontrarnos. Lo comprendimos desde la primera mirada.
Ya no había nada que reencontrar porque el único motivo por el que lo dejé era
porque no éramos pareja.
El díptero hematófago voló describiendo un ocho en el espacio. Unos ojos miopes lo seguían. El mosquito cambió su maniobra aérea y se lanzó con las alas en plano vertical y con cierto grado de inclinación perpendicular. Un golpe de suerte, seco y fuerte del "nariz de halcón", acabó con aquel que a todo se resistió, salvo a la tentación.
AFAMADO VENTRÍLOCUO ofrece
recompensa a quien informe sobre su títere. Al muñeco se le vio guiñar sus ojos
a despampanante morena.
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NECESITO personaje principal, capaz de evolucionar
y mantener el control ante el peso de la trama. enviar HV: correo: XEscritor@chiflado.com
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TRABAJO EN ALTURAS. Industrias Hollywood
requiere personal experimentado en ascenso y descenso de fachadas monolíticas en silla de ruedas.
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servicio especial, para traslado turistas alienígenas. Todas las prestaciones
de ley.
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PROYECTO EL TÚNEL inmejorable ubicación bajo torre de apartamentos. Excelente oportunidad, amenos temblores de tierra, zona húmeda permanente.
Siempre llego con la respiración
entrecortada. Al principio consideré que era por la expectativa de encontrarla en franca de recuperación; pero he terminado por creer que es por causa
del tapaboca que llevo puesto. Me acerco a ella y le hablo de quien soy y de que
es hora de volver a casa, pero persiste en estar bajo sedantes para aliviar lo
tóxico de su estilo de vida.
Quien me habla de ella en forma de ondas, es el registro general de las acciones de su inmovilizado cuerpo: La frecuencia respiratoria que no coincide con eso de que los sentimientos vienen y van, como las nubes en el cielo. Su presión arterial, permanece lejos de transformar el carbón en diamante; la temperatura por si su cuerpo hierve a la temperatura adecuada y el pulso para saber si se aleja o se acerca al más allá.
Los dos luchadores se sujetan de las manos como si fueran garfios. El combate hasta ese momento favorece al resuelto peleador indio, quien desde el inicio salió a la defensiva. Por momentos, sus fuertes brazos atenazados inmovilizan al kazajo. Lo lleva casi a la demarcación color naranja de la colchoneta. Queda poco menos de un minuto. El duelo se intensifica con el despliegue rápido de la variante Suplex con la que se pretende derribar al oponente. Corren los segundos, el kazajo con un amarre incorrecto de la cabeza rehúye de su oponente, pero este suma puntos con movimientos técnicos precisos. Quedan cinco segundos, la victoria del indio parece inminente por su destreza técnica. Una llave suya traslada el cuerpo de su oponente a través de su espalda y cadera hasta casi apartarlo del colchón llevándolo a la posición de peligro. Quedan tres segundos para terminar el combate. El luchador kazajo continúa apoyado en las rodillas y las manos sobre el colchón lindante a la zona de riesgo. Parece no poder hacer nada para contrarrestar el ataque enemigo. El indio hace un último esfuerzo, sujeta como puede el cuerpo de su oponente, presiona con un preciso agarre de candado con ambas manos contra su pecho y las une entre sí. No hay duda, el indio pronto levantará los brazos en señal de victoria. Pero, unos hábiles dedos, que parecen en el ángulo superior izquierdo del televisor pantalla plana detienen el conteo oficial. El entrenador kazajo sonríe en forma socarrona y le ordena a su pupilo contraatacar. Con una Doble Nelson, el kazajo lleva a su oponente a la inminente Posición de peligro al romper el ángulo de 90 grados de su espalda con respecto al colchón. Termina el combate, el luchador indio pierde por total desconcierto.
Tú dile a Martínez
que yo le mando a decir que lea los cuentos, mientras hago lo mismo con los que
me compartió, y que apalabre a todos los dioses como jurado o a quien le
parezca, que después le explico, pues no estoy seguro de si escribí lo que
quería.