NO COPIES, SÉ AUTÉNTICO

domingo, 20 de diciembre de 2020

Orígenes

 



Guía

Las leyes del Destino están escritas eternamente en un lugar en que los dioses pueden consultarlas. He aquí el origen de la guía telefónica.

El Caos

El estado primitivo del mundo es el Caos. Este, según los poetas, es una materia eterna, de forma vaga, indefinible, indescriptible, en que están confundidos los principios de todos los seres particulares. El Caos es, por así decirlo, al mismo tiempo una divinidad rudimentaria, capaz de reprimir toda manifestación pública enardecida a cualquier hora del Día o la Noche.

Los ciegos

Los ciegos decretos del Destino han hecho culpables a muchos mortales a pesar de su deseo de ser virtuosos; en este país, por ejemplo, los líderes sociales, no pueden sustraerse a su destino. Tan solo los negros presagios pueden entrever y revelar lo que está escrito en el libro de los Innombrables.

lunes, 14 de diciembre de 2020

Nativo digital


Todas las mañanas enciendo el computador. Escribo mi contraseña. Proceso la aplicación junto al servidor web y comienzo a navegar, realizo las conexiones bidireccionales o unidireccionales, síncronas o asíncronas con mis interlocutores generando o cediendo una respuesta; pero siempre sucede lo mismo, termino extraviado en la gran autopista de la información. 


Nota: Seleccionar texto a punto e desaparecer con el ratón.

Geri's game de Pixar : l'adaptation : Le joueur d'échecs


 

sábado, 12 de diciembre de 2020

Obituario

 


Tras leer todas las secciones temáticas del periódico, terminó en el recuento del contexto, la trascendencia pública y el significado de la vida del recién fallecido hombre que fuera antes de leer su propio obituario.


Otros(sin clasificar)


No perdiste a nadie, el que murió simplemente se nos adelantó, porque para allá vamos todos. Después de él sigues tú.



domingo, 6 de diciembre de 2020

Spoiler


Cuando el bombo de una batería me recordó los latidos de un corazón, ascendía por el estrecho pasillo un hombre que señalaba y hablaba de las relucientes estrellas del blues en blanco y negro colgadas de la pared. Para algunos, tal vez sus favoritos, tuvo palabras de admiración, menos al de rostro tallado en piedra, cuya foto estropeada, aparecía pegada junto a los demás cuadros por un pedazo de cinta azul. Tenía escrito un nombre: Hugh Lorry.

Después entró a la gran sala y se transformó rápidamente en un sensible tecladista y vocalista de jazz en la canción «Unchain my heart», su lirismo era más evidente que la historia misma que solfeaba. Pese a que la concurrencia permanecía en silencio, la escuchaba más con los pies que con la cabeza, por causa de la interacción de aquella voz y los instrumentos acompañantes en términos de progresión de acordes. Lejos estábamos de la cruda realidad de un amor perdido, de la crueldad policial en las calles o de la opresión generalizada en estos tiempos escabrosos.

Sin importarle nada, se abrió paso, una especie de genio médico, de tono irónico, satírico y poco convencional escoltado por un grupo médico listo a resolver todo lo misterioso, tras seguir una serie de pistas dejadas por todo tipo de enfermedades como un crimen en la sala de urgencias de aquella ficción médica. Era el doctor House con su carácter extravagante, su rebeldía y su falta de tacto con los pacientes y su unidad convertido en un ser notable, siempre tratando de evitar la relación con los pacientes, porque lo que le interesa por encima de todo, son aquellas enfermedades dignas de pinchar su intriga e interés. Valga decir aquí que es adicto tanto a los calmantes, como a decir lo que piensa de la manera más brusca y sincera posible.

Las partes instrumentales de la canción, marcadas con el bombo de la batería, retornaron como el latido en aumento de un corazón para anunciar que los médicos también se mueren o se internan en un psiquiátrico por causa de un extraño spoiler.

lunes, 30 de noviembre de 2020

Declaración

 


Declaración del leñador interrogado por el oficial de investigaciones

Fui yo, señor oficial, el que descubrió el cadáver. Esta mañana fui al otro lado del cerro para cortar unos chiminangos. ¿El lugar exacto? El cadáver se encontraba en un recodo de la carretera, donde hay un bosque de guadua.

El muerto estaba tendido de espalda con una profunda herida en el omoplato derecho. No corría sangre de la herida.

¿Si encontré algún arma u objeto alguno? No, en absoluto.

 

Declaración por un campesino del lugar interrogado por el mismo oficial

Señor, de seguro le digo que yo vi ayer al que apareció muerto hoy. Sí, lo vi rondando por el lugar, como en actitud de espera, me pareció después. Miraba debajo del sombrero que tenía puesto, como queriendo no ser reconocido.

¿El hombre? Más bien alto, blanco y cazcorvo. Pero mejor será no entrometerme en sus averiguaciones.

 

Declaración del informante interrogado por el mismo oficial

¿El hombre que reporté como malicioso por el caserío? Pues sí, me pareció sospechoso, como en plan de algo, quien sabe de qué. Lo cierto es que de la desviación de la carretera lo vi venir hasta acá. Recuerdo que miraba siempre hacia atrás, tal vez presentía que lo seguía. Ah, eso sí, lo vi caminar con cierta dificultad.

 

Declaración de una mujer interrogada por el mismo oficial

Sí, era yo a quién él esperaba. Él no era de por aquí, venía a visitarme desde el otro caserío, donde nos conocimos en una fiesta patronal. Nada sin importancia, era conocido de mi hermano, quien me lo presentó.

¿Algo personal? No podría asegurarlo, porque no hablé mucho con él, pues en negocios de hombre, nunca me entrometo. Sólo que tuvo un detalle conmigo ese día, me regaló una maceta de flores que había sobre la mesa en que departíamos, también… (los sollozos ahogaron sus últimas palabras).

 

declaración del hermano de la joven interrogado por el mismo oficial

El hombre se acercó a nuestra mesa, pues no había lugar para tomarse una cerveza. Claro que ya tenía varias entre pecho y espalda. No me importó que se sentara en la misma mesa de nosotros, total, ya nos íbamos del lugar. Fue cuando quiso ser deferente con mi hermana al darle un florero que no era suyo. Yo me negué a que mi hermana lo recibiera. Pero tanto insistió que yo mismo se lo recibí. Cuando fuimos a salir lo dejé en manos de la camarera y salimos a la calle. El hombre nos alcanzó y, en forma desafiante me gritó «¡Maricón, no te gustó o qué!». Mi hermana me cogió de la mano y seguimos nuestro camino abajo.

Declaración del dueño del ‘mesón de la negra’ interrogado por el mismo oficial

¿Cómo puede ser eso? En el Mesón de la Negra, nunca ha habido un incidente qué lamentar. La gente con sus tragos en la cabeza, se vuelve difícil; pero uno ya sabe cómo lidiar con ellos. Otro asunto es que se haya robado las flores plásticas…

En fin, las flores son hermosos jeroglíficos de la naturaleza con las que, a veces, cubrimos nuestra mezquindad. Y esa muchacha, es decir, mi hija, merece mejor cosa. 

sábado, 21 de noviembre de 2020

Son original

 


Qué importa quién soy, ni de dónde vengo ni adónde voy... canta el morocho de caminar empinado.

Va por la calle, al hombro su grabadora. No se detiene, ni pide permisito, todos le ven pasar.

De vestir multicolor, llama la atención. Para bailar el son no se necesita talento, sólo movimiento.

Una cáscara al suelo cayó. El pretencioso no la ve. Grabadora, pañoleta, gafas por el aire van con todo su bembé.

En el pavimento quedó el dolor y el negrito, coco seco, por más que se agarró, dejó demostrado su ritmo bien marcado.