Lo dijo
sin levantar la voz, como quien dicta una verdad administrativa:
—El
problema contigo es que hablas como si fueras alguien; luego descubren que no
eres nadie y se decepcionan.
Asentió.
Al día siguiente, cuando desapareció de todos los registros, las alarmas se
activaron, los noticieros interrumpieron la programación y el país entero
preguntó por él.
Nadie
supo explicar cómo la ausencia de un don nadie podía dejarlo todo en ruinas.

Era el presidente de la nación, no? Se le eche en falta, no de menos, pero sí en falta.Esperemos al próximo decepcionante.
ResponderBorrarAbrazooo
Ajá. Saludos.
BorrarAsintió mientras pensaba cuán existente iban a saber que era al desaparecer.
ResponderBorrarOtro abrazo!
Desaparición forzada, nada más ni menos. Saludos.
ResponderBorrarGuillermo, es que lo hicieron un "Don Alguien" cuando lo desaparecieron. Va un abrazo.
ResponderBorrarMás pasa el tiempo, más me acostumbro a hablar cada vez menos con "la gente".
ResponderBorrarSaludos,
J.