lunes, 13 de febrero de 2023

Migrantes

 


Desde hace varios años estoy sepultado en algún lugar de la selva, pero sigo vivo entre los recuerdos de mi mujer. Siempre soñamos con ir al Norte porque allá se alcanza lo imposible. Desde Guyana, llegamos al inhóspito Tapón del Darién. Fue imposible cruzarlo a través de la trocha. Ya han pasado muchos meses y todavía no conseguimos embarcarnos rumbo a Panamá por causa de la pandemia. La idea de llegar a la Gran Manzana dejó de ser el objetivo central de nuestra aventura cuando ella se marchó con un camerunés, sin sospechar que su negocio consistía en reclutar mujeres.

6 comentarios:

  1. Al menos estará distraída e irá a algún sitio para conocer mundo.

    Saludos.

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  2. El final es de vértigo, amigo.

    Un abrazo.

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    1. El vértigo del mañana alineándose con el presente. Un abrazo grande para ti.

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  3. Me impactó este relato. He salido y vuelto varias veces sin saber qué comentar. No porque no sepa qué decir, sino porque me lleva a múltiples y diversas reflexiones.

    Un abrazo

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  4. Estimada Alís, que sorpresa, tú por aquí. Un abrazo.

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