sábado, 23 de abril de 2022

La letra de la ley



En una publicación oficial anunciaron su demolición.

Un policía de risa socarrona y un tembloroso juez se encargaron del puntillazo final.

Pronto, una multitud se aglomeró pidiendo a grandes voces que se dejara sin efecto la orden judicial.

Voces, empujones, gritos, golpes que iban y venían, conjuraron el discurso apaciguador de los ediles y del burgomaestre. 

¡Ni por el putas cederemos!

Dicho así, y tras leve silencio, los manifestantes se fundieron en un solo cuerpo dentro de un auténtico espejismo.

6 comentarios:

  1. Una alucionación magnífica. Y tal vez no se derribó el edificio.

    Un abrazo, amigo

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    1. Es como si el delirio fuera una mentira que muestra una verdad.
      Un abrazo mi estimada Maripau.

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  2. Encerrado en un espejismo, el edificio pervivió en su memoria.

    Un abrazo.

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  3. Aquí se echa abajo solo lo que el pueblo decide.
    Abrazo.

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  4. Cierto, así debería ser. Abrazo amigo.

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