jueves, 4 de febrero de 2021

Letrados

 


Hace doce mil años, ante la atmósfera clara y el gran poder reflectante de la nieve por los rayos ultravioletas a los ojos, los pueblos Inuit hicieron gala de su ingenio al fabricar con conchas, huesos o madera unos artilugios que reducían la cantidad de luz que entraba en sus ojos, evitando así la ceguera. Hoy todos sabemos que la necesidad agudiza el ingenio y unos toscos anteojos sujetos con tiras de piel de ballena o tendones de animales y unas pequeñas hendiduras para los ojos, son insuficientes para superar de un modo eficiente importantes obstáculos de supervivencia. Es así como, desde el siglo XV, en China, se pueden escuchan restos de historias que cuentan que los jueces chinos ahumaban sus lentes para ocultar la expresión soberbia de sus ojos al enviar primero a la horca al hombre y después investigar su delito.

10 comentarios:

  1. Los jurados, parece que son poco dados a ver al verdad, en tu cuento y en la vida, pero ahumar los lentes.. era llegar a extremos :-)

    Un abrazo, amigo

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  2. Las triquiñuelas del poder, mi estimada Mary.
    Un abrazo amigo y grande.

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  3. La práctica hace al experto, ¿o no?

    Saludos,

    J.

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  4. Así es José, la especialización permite que cada hombre desarrolle su mejor habilidad{
    Salud-os

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  5. ¡que pérdida de tiempo...investigar. Peor aun... ahumar (sabiendo que la justicia es ciega)
    Se nota que em el siglo xv no había tanto stress
    saludos

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  6. Donde hay poca justicia es un peligro tener razón. ¿No te parece amigo?

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  7. te loe y te leo no tengo que decirte es un tpico que no entiendo ni nunca he tratado abrazo

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  8. Pasaba a decirte -sin lentes je- que me suscribí a tus dos blogs, muy interesantes los relatos...

    saludos desde Buenos Aires...

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  9. Hola, muchas gracias. en lo sucesivo te esperamos en esta esquina.
    Gracias y saludos.

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  10. Ahora no hace falta lentes ahumados en esos que están ciegos impartiendo orden y justicia.

    Va un abrazo.

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