El Rey lloriquea angustiado. El señor de la Oscuridad ha raptado a su hija. Metano, soldado de élite, caballero de honor y fiel servidor, jura por su vida rescatarla sana y salva. Quiso el abrasador astro, gracia de un dios vengador, que su cuerpo fuera vertido en un molde de forma no deseada.
