Lo primero que debe hacer es
identificar qué tipo de piel le gusta, para eso, debe conocer los diferentes
tipos de familias: La cítrica, que tienen un mayor porcentaje de componentes
como la mandarina; la herbal, con aromas a hojas, tallos o árboles; la
oriental, a base de especias como la vainilla y la canela; la frutal, con
toques dulces pero refrescantes y la maderada, que tienen notas de maderamen,
musgo e incienso.
El segundo paso es catar el
perfume de la piel elegida. Esto es fundamental porque su grado de acidez puede
variar el aroma final.
Y el tercero y último paso es
poner a consideración de alguien especial la piel que se puso a la hora de desnudarse.
