En el blog https://campivampi.blogspot.com/ nos proponen escribir sobre "Lo que sentimos cuando nadie nos mira...". He aquí nuestra propuesta:
Cuando nadie nos mira, dejamos de actuar. Apenas se cierra la puerta, mi espalda se curva, mi sonrisa se desprende y cae —invisible— al suelo. Camino distinto, respiro distinto. Soy otro, o tal vez el mismo sin ensayo.
Hoy me quedé quieto, probando ese silencio. Y entonces lo sentí: alguien dentro de mí aprovechó la ausencia de testigos para salir. No hizo nada extraordinario. Solo se sentó a existir. Y me dio miedo interrumpirlo.

Buenos días, muchas gracias por participar; espero que se anime todos los jueves.
ResponderBorrarUn texto muy de verdad, en definitiva, ese otro yo todos lo llevamos oculto y sale cuando estamos a solas con nosotros mismos. Un saludo, feliz fin de semana.
Muy original, liberamos algo cuando no nos miran.
ResponderBorrarUn saludo
Es como quitarse el corsé lo que describes. Por eso es imprescindible el lugar de fuga, el espacio propio.
ResponderBorrarAbrazooo
Que bueno Guillermo! Me gustó mucho, sencillo y profundo, nos retrata en esa intimidad que tanto necesitamos para ser auténticos sin pudores. Bienvenido a nuestros jueves. Que se repita!
ResponderBorrarQué bonito ese tuotro interior.
ResponderBorrarMe ha gustado muchísimo.
E como é boa essa sensação! Linda participação! abraços, chica
ResponderBorrarSe suele decir que dentro de cada persona hay diferentes personas según la situación, así que no sorprende que eso ocurra cuando estamos a solas.
ResponderBorrarSaludos jueveros, Guillermo
Sólo ese acto de existir puede ser un desafío, planteado por ese yo interior.-
ResponderBorrarSaludos.
Mejor dejarlo así. De vez en cuando, mas por salud mental, hay que tomarse un descanso.
ResponderBorrarFuera máscaras, sale el ser real.
ResponderBorrarMuy bueno, al estar solos podemos ser.
ResponderBorrarPATRICIA F.
Por mi parte creo que lo que sucede es lo contrario, cuando nadie nos mira es cuando más actuamos, porque lo hacemos para nosotros mismos.
ResponderBorrarSaludos,
J.
Agradezco sinceramente el tiempo que han dedicado a leer la publicación y, de manera especial, cada uno de los comentarios compartidos. Saber que un texto provoca ideas, emociones o reflexiones convierte la escritura en un verdadero diálogo.
ResponderBorrarCada palabra dejada aquí enriquece este espacio y le da sentido a seguir creando y compartiendo nuevas historias.
Gracias por acompañar este camino con su lectura, su generosidad y su voz.
Estabas tan en contacto contigo mismo, que el alma aprovechó esa ventana para asomarse. Va un abrazo, Guillermo.
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