viernes, 6 de febrero de 2026

Antes de salir



Cuando terminó la visita, se despidieron de los dueños de la casa. Por el entusiasmo de la tía soltera y fisgona, cayeron en la cuenta de que los dos caminaban hacia la salida muy juntos, como en los primeros galanteos y en los pasos iniciales de un romance: las manos se buscan sin atreverse del todo, los brazos se rozan y las miradas se encuentran en silencio.

Nadie quiso romper el momento. La tía sonrió con malicia; los dueños intercambiaron una mirada cómplice.

Solo al cerrar la puerta recordaron —demasiado tarde— que habían llegado así, tomados de la mano, para acompañarse al entierro del marido de ella.

2 comentarios:

  1. Ya todos los prejuiciosos están pensando que ella indujo a su novio pobre a que matará a su difunto rico. Pues no. En esta ocasión fue ls tía, que es una sicopsta y que por tanto no necesita movil. Su transtorno es de tal calibre que como digo, no necesita móvil (celular, que decís por ahí).
    Abrazooo

    ResponderBorrar
  2. Creo que fue Tolstói quien dijo que en los prejuicios reside la creencia de que todo hombre posee en propiedad ciertas cualidades definidas. Tal cual.

    ResponderBorrar